sábado, marzo 06, 2010

Me acabo de pelear con un negro en un bar.

by SOOOLITARIO

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Vie, 5 de Feb, 2010 11:21 pm
La Colección de Fotos de Francisco Franco.

Voy a hacer un intento de hacer algo bueno. Pero seguramente la cagaré como todos los días, y Hannibal Lecter finalmente me despellejará vivo.

Franco, como todo dictador, era un ser exquisitamente refinado, que no aguantaba ni un solo naipe torcido. Un día descubrió la fotografía como pasatiempo. Y se aplicó a ella con devoción. Su primera foto, a Franco no le temblaba nunca el pulso, no supo a diferencia de Hitler lo que era el Parkinson, es una fotografía de la Collares desnuda, tal como su madre la trajo al mundo, limpia como una partitura de Bethoven, y con dos collares de perlas en el pecho, como unas notas de corcheas blancas sobre un cisne marmóreo. Franco siempre le decía a la Collares: compra esmeraldas, mujer, pero la mujer siempre compraba perlas, y las perlas no valen nada, lo que valen son las esmeraldas. De todas maneras no era tonta la Collares, sabía que si exhibía esmeraldas ante un pueblo machacado por el dolor su cabeza, tal la cabeza de María Antonieta, no hubiese valido gran cosa. En esa foto, la Collares está hermosa como un día de enero en la nieve, pero no puede disimular que como mujer no era una gran belleza. En la segunda fotografía que hizo Franco, una oda al género macabro, se ve un ciervo recién abatido por los disparos, su hermosa cornamenta da vueltas y más vueltas, se ramifica arborescentemente, como un libro dentro de un libro, o como una guía de interconexiones entre espías. El ciervo suelta un gran borbotón de sangre por su boca. Diríase que una trompeta azul ha rasgado un poniente amarillo. La tercera fotografía es la de un toro muerto, con los ojos abiertos y negros, brillando como dos cabujones rabiosos, con un toque añil de agudísima arpa. Las banderillas son amarillas como el celo de un novio, y se clavan en el corazón como dos serpientes en una copa de negrura. La cuarta foto es la de un soberbio Atún pescado en Galicia, es una foto fea, simple, mediocre, ramplona, gris, Franco siempre tuvo la duda de destruirla, pero la indultó, quemó otras muchas semejantes, que eran feas como mañanas de trabajo, pero ésta la dejó sin destruir porque en ella el Atún echa espumarajos por la boca, y es como un saxofón que chorrea una melodía de rencor y esfuerzo. Hizo muchas otras fotos, pero las quemó por mediocres, tenemos la veintiuna que hizo. Se trata de un poniente soleado, hay cuatro vencejos que van hacia un sur de desolación purpúrea, y una solitaria fuente en medio de una plaza desierta, en esa plaza, bajo la fuente, están enterrados cien milicianos republicanos, pero la foto es bellísima, una auténtica orgía de colores, de un refinamiento barroco, una exquisitez digna del talento de un Mozart, diez mil libélulas de platino para devorar una sola mosca, los clavicordios destiñen sus azules en violetas, los violetas se destiñen en granate, y los granates se difuminan en un negro cadavérico sublime. Sin saltar sobre una nota de piano amarilla pasemos a la fotografía cruenta y uno. Es una foto del embajador de Turquía, se le ve con una insolencia de príncipe airado, el papel destila una alegría divina, es como una mariposa dorada que al trasluz dejara una sonrisa de perfume verde. El embajador sonríe esplendoroso, satisfecho, divino, con una santa alegría demoníaca, ese mismo día le comunicaba su excelencia el adalid de la cruzada que iba a dejar en bancos de su país, Oh Turquía ¡¡¡¡cuánto sabes de tormentos¡¡¡¡, cien millones de pesetas en cuentas cifradas. (Perdonadme la calumnia que hago del general pero desde pequeñito me lavaron el cerebro diciendo que era muy malo).(aceptemos que nunca robó ni una sola peseta del erario público). Tenemos la Ultima foto, una foto del Cristo de Medinacelli. Cubierto de llagas, exhalando su último suspiro, pobre como una insolencia sin castigo, tierno y lascivo, bello en todo su dolor y su gloria, tremendo, terrible, maltratado como un animal salvaje al que unos niños hubiesen cogido odio, su corona de espinas brilla como un rubí ensangrentado, son zarzas que queman, culebras de dolor maldito, antorchas que hieren los cabellos y la frente, gotas de oprobio quemante, acíbar negro. El general gastó un millón de pesetas en una perla para la Virgen.



Jue, 4 de Feb, 2010 10:30 pm
La Colección de Mariposas de Adolf Hitler.

Déjame que te muestre la primera: ¿No es bonita?, una mariposa de un blanco impoluto, níveo, enharinado, con diminutas svásticas negras en sus alas. Se la regalaron a Hitler en su cuarenta y siete cumpleaños. Es un prodigio, observa la fina trama de svásticas negras sobre la blanca superficie de las alas, cuando Hitler la vio por primera vez sintió un escalofrío de placer en la espalda. Con ella comenzó la colección, ese día mandó eliminar a un escritor revoltoso, pero de manera que pareciese un accidente, el escritor voló de Berlín a la nada en un coche de charol negro, de ese escritor es la famosa frase: tenía en sus ojos un misterio dulce como una mariposa de color de fuego. Calla, mira la segunda mariposa: es verde, con cuatro svásticas amarillas, una por cada ala, la cazó un niño de diez años, endeble como un hilo y rubio como el sol, la entregó a su maestro y de ahí llegó al generalato, es un obsequio del general Eickman a Adolf, su verde brilla como una débil turquesa azulada y sus cuatro svásticas amarillas relucen doradas y siniestras como un tétrico campo de trigo. Hitler solía mirarla largo rato antes de tocar el piano, le fascinaba el dorado mortuorio de las cuatro cruces gamadas del lepidóptero, un indiscreto nazi bellísimo, clavada en su alfiler de oro es una maquiavélica perla de la GESTAPO. Mira ahora, desliza tu mirada a la mariposa de al lado, es una mariposa asimétrica, una rareza, un monstruo, un engendro de hermosura satánica, tiene tres alas negras como la muerte pero en su cuarta ala, oh naturaleza extraordinaria, tiene grabada una cruz gamada amarilla, a Martín Boorman era la que más le gustaba, solía mirarla junto con algunas acuarelas de Hitler a las que no daba importancia. Esta es divina y grande, un obsequio del embajador del Japón, a Hitler le producía tanto placer como una nota de clavicordio, y es aberrante, antisimétrica y espectral y terroríficamente bellísima. Calla, calla, ya sé que estás a punto de gritar pero ¿has visto algo más extraordinario que esto?, ¿La ves?, ¿La ves y no dices Dios mío?, obsérvala, es una mariposa judía, es una mariposa roja con dos cruces de David en sus alas, dos cruces de David marrones, casi imperceptibles salvo para el observador de cerca, se la regalaron a Adolf viva y él mismo la mató con ese alfiler de platino en el que está ahora mismo clavada, sintió un enorme placer al hacerlo, es más, aceleró la muerte poniendo en la caja tres gotas de vapor de cianhídrico. Sublime, sublime, pero sigue mirando, esa otra es una mariposa negra con diminutas svásticas blancas, oh ¡¡¡¡cuánto le costó a Hitler adquirirla¡¡¡¡¡, no quiso el insigne príncipe usar de su poder para adueñarse de ella. Era del marqués de Naboko, y Hitler no quiso con todo su poder expropiársela, tuvo que pagar por ella cien mil marcos. Mira también esa otra, corrupta y soberbia, que parece una extraña rosa grotesca, obsérvala con detenimiento, tiene dos pequeñas serpientes amarillas en sus alas, se deslizan sobre ellas sibilinas y ligeras, cargadas quizás de muerte, parecen estar silbando veneno. En fín, fíjate en la última mariposa, sólo tiene tres alas, la cuarta está medio quemada, efecto del bombardeo sobre el bunker, pero en sus alas sanas se observan tres amarillas calaveras, todo el horror del mundo cabe en una gota de agua, es soberbia, Hitler la miraba absorto y creo que un día, tocando su piano, arpegió al mirarla una melodía de Helechos negros y cisnes sin cabeza. Bueno, ya está bien por hoy, otro día te diré como llegó esa colección a mi poder.



Vie, 12 de Feb, 2010 2:13 pm
Muchachos bailando Samba entre Cardenales Pederastas.

Muchachos bailando Samba entre Cardenales Pederastas.

El bello joven de diamante y perla
Su hermoso cuerpo con la pluma adorna,
Los ojos verdes a la noche tornan
Noche lasciva de gardenia y selva.

Monseñor Carlos su vestido viste
Todo de rojo y de granate puro,
Monseñor Félix en su rojo oscuro
Al baile efebo con placer asiste.

Bailan los golfos con la pluma verde,
La luna brilla y la serpiente muerde,
Y observa ardiendo el Arzobispo Judas.

Exhiben plumas los muchachos finos,
Brillan las cruces con amor divino,
Suda la espalda y hasta la frente suda.

..................................................................

Mulato de Brasil Semidesnudo bailando Samba con Plumas de Pavo Real y Purpurina
Dorada.


Un soneto de pluma y lentejuela
Para matar el tiempo y disfrutarlo
Mientras la noche se clava sus espuelas
En el ijar de un pavo real largo.

Que disfrute del Iris sin embargo
El muchacho de plumas coronado
Y que posea un antifaz dorado
El negro Apolo de diamantes harto.

Que bambolee su cadera y mueva
Y que al compás de Brasileña Samba
Su cuerpo ensude y de la danza goce.

Que la púrpura dore aquella gamba.
Que beba ritmo y que el ajenjo beba.
Y que la espalda del pecado roce.



Jue, 11 de Feb, 2010 10:45 pm
Muchachas Desfilando en Vestidos que semejan Rosas estampados con Cangrejitos Azules, Rosas, Lilas, Verdes, Amarillos, Naranjas.

Ellas son hermosas como lánguidos cisnes,
Y andan como gacelas, como garzas reales,
Envueltas en las rosas quizás las adivinen
Habitantes marmóreas de sueños celestiales.

Oh tormentos de plenilunio y lirio.

Andando sus figuras resaltan como antorchas.
Los trajes, que son rosas, son divinas corolas,
La luna en esos trajes medio loca se arroja,
La mar también se arroja con lilas cangrejitos.

Oh corazón flechado por una sierpe terrible.

Cangrejitos naranjas brillan mordiendo el talle.
Hay cangrejitos rosas en las finas cinturas.
Crecen las rosas malvas en el divino valle.

Oh corazón de menta, labio de pimentón.

Ya pasan las muchachas, mirad cuanto detalle
Hay en el maquillaje y en la cadera pura.
Que no falle el sonido y que la luz no falle.

Oh lirios de los valles embriagados de sol.



Jue, 11 de Feb, 2010 4:52 pm
Muchacho, quizás Delincuente, con Coños de Mujer Tatuados por todo el Cuerpo.

El chaval era bello como rama de adelfo,
Su cintura era estrecha y sus brazos rotundos,
Y tenía tatuados por todo el cuerpo inmundos
Coños de mujeres, y un anillo en el belfo.

En el brazo tenía, en el bíceps fornido,
Un coño humano entero tatuado y horrible,
Y en el pecho de roca tenía un colorido
Coño de mujer blanca espantoso y terrible.

En los muslos tenía dos coños exquisitos,
En las nalgas tenía dos coños bien abiertos,
Y en la espalda tenía ostentosas vaginas.

Y era el muchacho bello, excelente, bonito,
A pesar de los coños como cangrejos muertos
Que cubrían su cuerpo dejándolo en ruinas.



Jue, 11 de Feb, 2010 3:07 pm
La Muchacha viste un Modelo con Testículos y Penes bordados en Amarillo.

Ella pasó como una exhalación
Toda envuelta en cohombros y en pepinos,
Su talle era fantástico y divino,
Su traje era todo provocación.

Estaba envuelta en pollas y en cojones,
Como una virgen follada por doscientos,
Eran feos e impúdicos manchones,
Procaces, exabruptos, y cruentos.

Tal la divinidad qué Virgen era,
Aquella Virgen en aquella tela,
Moviendo sus caderas al compás.

Y el vestido qué sucia porquería,
Que a aquella diosa con maldad vestía
Un modisto con mente criminal.



Mié, 10 de Feb, 2010 5:39 pm
Con qué chulería hablan algunos tipejos en el bar. Da asquito.

Me he tomado dos tapas y me las he tenido que tomar corriendo porque había un tipejo hablando en el bar con una chulería que daba auténtico asco. El tío era feo como un hueso de aceituna, y duro, muy duro, un auténtico hueso de aceituna, y hablaba con una autoridad y una chulería digna de comentario. Qué asco. Qué tipejo más asqueroso. Yo cada vez que lo veo tiro por otro lado pero hoy tenía ganas de comerme un par de tapas en el bar y me he dicho: no importa, tu ignórale, pero el mierda ha estado desde que he entrado hasta que he salido hablando con una autoridad y una chulería digna de encomio. Hablaba mal del colegio La Salle, del padre Secundino, que nos daba pellizcos en los brazos y nos daba golpecitos en la cabeza con una llave de hierro maciza, pero hablaba con una chulería que me han entrado ganas de decirle: qué lastima que no te diera con más fuerza, cabrón.

Me acuerdo que un día un cura de la Salle me dijo que la EGB no era Enseñanza General Basica sino Educación General Básica. El tipejo en el bar hablaba con una autoridad y una chulería el maldito que inmediatamente he pensado: a este los curas fracasaron en darle educación, no tiene ninguna.

En fín, menos mal que me he ido del bar porque el tipejo era un asqueroso y duro hueso de aceituna chupeteado, con las raspas del fruto pegadas a la semilla, feo como un demonio y desagradable como una lección de matemáticas. Qué asco por Dios. Qué asco que haya gente así.

En fín, las tapas estaban riquísimas pero el ambiente en el bar era superdesagradable.



Mié, 10 de Feb, 2010 3:52 pm
Mujer Desnuda envuelta entre Lirios Marcianos Palpitantes.

Entre Lirios marcianos palpitantes
Eva desnuda es una blanca garza,
Los lirios la acarician arrogantes,
Toda desnuda entre las flores falsas.

Ellos la acarician embriagantes
Con sus lilas corolas exquisitas,
Y es como una virgen ignorante
En el trono de una extraña ermita.

Los lirios se mueven como raras lenguas,
La luna se asoma a su cadera y mengua,
Y el seno besa la corola azul.

Y son los lirios tétricos extraños,
Que han besado con goloso daño
A una princesa en una dulce cruz.



Mié, 10 de Feb, 2010 12:04 am
Muchacho, Francisco, que mariconea en el Chat de Chueca, se pone caliente con una charla, y se va al baño y se masturba. ( O Burla en el Chat de Chueca).

El se llama "ssumisso", es su apodo de infame,
Francisco el Nick de "Macho", con gusto ha elegido,
Los dos son dos antiguos perversos pervertidos,
Un perro la patita con gusto se la lame.

En el chat los dos tontos están que se relamen,
Hay un aroma a aceite y a adelfo corrompido,
A "ssumisso" Francisco excita decidido,
Dame dice "ssumisso", la voz, la verga, dame.

De pronto el tal Francisco lo manda a hacer puñetas,
El muchacho no para de reírse y reírse,
Y en el baño, lascivo, se baja la bragueta.

La cosa es en si misma quizás para morirse,
Sendas gotas de leche, que hay que divertirse.
Al menos uno de ellos disfruta de la meta.



Mar, 9 de Feb, 2010 4:09 pm
Tres Chavales Sodomitas Fornican bajo el Cuadro de un Jarrón con Lirios, unos Operarios llegan, quitan el Cuadro del Jarrón con Lirios, y ponen un Cuadro de una Rana Viviseccionada, los Muchachos ni se Inmutan y siguen Follando. Al Final hay una Gran Corrida con Chorreones de Semen abundante.

Ellos, gloriosos niños, de perfume y de brea,
Bajo la esfera verde de los lirios fornican,
La boca busca el falo, los émbolos se explican,
Hay un perfume denso a magnolias muy feas.

Heridas por el sexo están las negras velas,
Ellos, despreocupados, comen garzas sin prisa,
Abiertas rosas negras y rosas de cenizas
Contemplan mares verdes y extásicas candelas.

Llegan los operarios en monos de naranja,
El cuadro de los lirios quitan de la pared,
Y ponen una rana herida y asquerosa.

Los muchachos desnudos siguen cavando zanjas,
Lo atestigua una rana tullida y horrorosa,
La sangre se derrama sobre la augusta miel.



Mar, 9 de Feb, 2010 12:08 am
Tres Chavales mamándose las Pollas bajo el Cuadro de un Glóbulo Ocular enorme y Sanguinolento.

Sobre el diván de armiño están los tres chavales,
Hermosos como cisnes, como gallos hermosos,
La nieve de sus cuerpos es un pán lujurioso,
Hay un ojo que observa los pecados mortales.

Se besan los tendones del cuello naturales,
Se sorben los tres sexos inmunes y golosos,
El ojo que los mira es grande y asqueroso,
Tienen la sed demente de glorias infernales.

Al lado del diván de armiño en el que yacen,
Dos perros de marfil o porcelana muerden,
Dálmatas y preciosos, entre lirios de seda.

Hacen estatuas ebrias, ebrias estatuas hacen,
Exhalan un aroma como los lirios verdes,
La exquisita pocilga tiene aroma a resedas.



Lun, 8 de Feb, 2010 11:08 pm
Mujer desnuda con Caracoles.

Sobre ella tendida, ausente, de nácar impoluto,
Están los caracoles, lentos, mucilaginosos,
Y mojan las babosas sus cuerpos asquerosos
Como extraños vampiros, igual que extraños frutos.

Sobre la teta blanca, sobre el seno congelado,
Está la fea babosa con su carcasa a cuestas,
Ella prueba la gloria del limón nacarado,
Besa el labio corrupto la fuente deshonesta.

Al lado del ombligo el caracol que lame,
Y en el pecho sabroso el caracol que sorbe,
Y en el cuello divino vicioso el caracol.

Como verrugas blancas sobre la moza enorme,
Ella puede que a un cielo con insolencia exclame,
El terror del molusco, el baboso terror.



Lun, 8 de Feb, 2010 5:17 pm
Chavales Sodomitas abrazados y Jarrones con Lirios.

Cárdeno y moreno en abrazo lascivo,
El músculo del cuello levemente se muerden,
En la copa de oro reluce un néctar verde,
Vuelan lejos y azules vencejos fugitivos.

Ante ellos los lirios exhalan malheridos
Su perfume salvaje de corolas inermes,
Están hinchados, grandes, sus corrompidos vermes,
Cohombros, zanahorias, obeliscos sufridos.

Uno posa su labio en el vergajo hinchado,
Responde el otro enorme buscando el falo duro,
Los lirios exhalantes contemplan el pecado.

Arcángel contra arcángel, hay un ritmo de impuros
Lirios y diapasones de acero esmerilado,
Chocan sendos planetas en el espacio oscuro.

Brillan astros solares con lunas eclipsados.



Jue, 18 de Feb, 2010 3:35 pm
El Telefono de la Esperanza.

Lo malo de El Telefono de la Esperanza es que cuando hablo con ellos me creo que estoy hablando con los dioses y realmente sólo estoy hablando con personas que además lo mismo no tienen ningun poder. O sea que estoy haciendo el ridículo, pero lo malo es que no sé cómo escapar de mi esquizofrenia. Además si hablara con personas de la calle, del barrio, haría el mismo ridiculo y encima me podrían dar incluso una ostia en la cara.

Lo digo porque antesdeayer llamé al telefono de la Esperanza de Madrid y de Badajoz (hubiese debido llamar también al de Sevilla), porque se me ocurrió una idea de ejecución carísima pero quizas muy enjundiosa, y la idea era que los ayuntamientos de esas ciudades (Esperanza Aguirre, Ruiz Gallardón, o el Alcalde Badajoz) compraran televisores gigantes, pantallas de televisión de diez metros y las o los instalasen en las PLazas publicas. Y los televisores esos emitirían las 24 horas del día fuegos artificiales, o imagenes caleidoscopicas, o fondos marinos. Y la gente que toma café en los veladores de las plazas estaría rodeada de belleza onírica. Sería un atractivo turístico más de España y además serviría para reactivar aquellas plazas en las que hubiese caído el comercio. A la gente si se le da calidad responde dando calidad.

Lo malo es que el coste de esos televisores quizas fuera un exceso tremendo, bestial, para las arcas publicas. Pero nuestras plazas de pueblo ganarían en belleza lo que no hay en los escritos. Haríamos de España una maravilla para el turista y una maravilla para el simple ciudadano pues una de las cosas que más gustan es tomar café en un velador al aire libre rodeado de amigos.

En una plaza de Madrid tres televisores gigantes, uno de ellos dando imagenes de Fuegos Artificiales las 24 horas del día. En otro de ellos dando imagenes de fondos marinos, como si de un gran acuario se tratase, y en el tercer televisor una imagen tomada de el fondo de un caleidoscopio, con miles de trapecios girando pentaplicados sobre si mismos en todos los colores del arcoiris. ( con ordenador se pueden hacer maravillas).

Lo único malo es que el coste para las arcas publicas sería de toma pan y moja moreno. Pero quizas el ayuntamiento de Madrid o la Comunidad de Madrid se lo podrían permitir. o el de Sevilla. o el de Badajoz. No creo que se lo pudiese permitir el ayuntamiento de Sanlucar de Barrameda, pero nunca se sabe. En fín, que al final no supe si lo que estaba diciendo era una idea genial o una cagada de burro como tres toneladas de mierda. Pero lo malo es que al hablar con ellos, con el telefono de la Esperanza, me creía que estaba hablando con el mismísimo Rey de España y hasta con el puto Obama. Y lo peor es que tampoco quiero que mi esquizofrenia me abandone porque sin mi esquizofrenia sería menos que un insecto.

En fín, chorradas.



Mié, 17 de Feb, 2010 5:20 pm
¿A ninguno de vosotros os gustan las peleas de Gallos?.

YO TENGO UN PROYECTO EN MENTE. RODAR UNA PELÏCULA DE DOS HORAS DE DURACIÖN CON VARIAS PAREJAS DE GALLOS; UNO BLANCO Y OTRO NEGRO, AUNQUE PODRÏAN SER PAREJAS DE VARIOS COLORES; ENFRENTANDOSE SIN LLEGAR A LA MUERTE, MIENTRAS SE LE ADJUDICA AL DOCUMENTAL MUSICA ELECTRONICA O UNA MUSICA APROPIADA A DICHA PELEA. LA PELÏCULA SOLO SERÏA ESO; DOS HORAS DE ESPANTO PLUMEO.

NO se si sería una mierda, pero Glamour , lo que se dice Glamour, coño, ni en Paris.

INcluso se podrían teñir a los gallos con colores violetas y verdes y rosas para darle más colorido al espanto plumeo, se podría teñir a un gallo de oro y a otro gallo teñirlo de plata, o teñirlo de rosa o de fucsia, y añadir colores a los colores tradicionales de las pequeñas bestias plumeas.

Sería una cosa muy original y muy atractiva. Al pueblo hay que darle calidad y no la mierda del Gran Hermano.



Mié, 17 de Feb, 2010 3:47 pm
Espanto Plumeo. Gran Prolongación.

Espanto plumeo. Taxidermia y orquídea. Corolas y corales. Delicuescencia de iridio achicharrado por frenesí electromagnético de imanes. Perfume y cianuro. Topacio derretido por láser. Ambar verde. Irisaciones de aristas quebradas, caleidoscopías naranjas y violetas, vidrios esmerilados y rotos, espolones e hibiscos. Garzas, colibríes, buitres, gallos. Largas colas de pavo real, y en lo oscuro, cuellos de cisne. Dorados fúlgidos y alabastro níveo, jarrones llenos de hielo, jarrones llenos de granates, bermellones sangrantes coagulados, violetas a la luz de la luna, negros imposibles, amarillos para azafranes violentos, hibiscos naranjas, pelargonios fucsias y rosados, crestas y filos. Espanto plumeo. Orquídea y taxidermia, siringa y nenúfar, danza de lentejuelas brillantes, rubíes tornasolados y cangrejos hervidos, caballos transparentes en su bolsa placentaria, manantiales de azúcar negro. Corimbo y gardenia. Azufre y pétalo. Copa de vino. Se enfrentan los dos granates lirios, con espolones de acero diamantino. Uno salta sobre el otro, y una zarza de aceite hirviendo acaricia los corales vespertinos, retrocede el escorpión ante la araña, avanza el alacrán frente a la hormiga, y hay un rumor de arpas violentadas por uñas teñidas de celeste, como dos dionisíacos danzarines, curvan sus plumosos cuellos, y los tuercen, y se alzan, como olas de mar encabritadas, y las gorgonias heridas sangran chorros de rubíes líquidos, y la mercromina se perfuma de madreselvas. Hay un choque de crótalos erizados, y las serpientes se muerden en los lomos, verdes como la esmeraldas, y los lirios de cristal morado se funden en el crisol de amianto. Colapsan los muelles bajo las tensiones de los salvajes íncubos, y los císneos cuellos, y los galleos cuellos, muestran su nuez lasciva, en un escorzo de placer demoníaco. Los dos atlantes se arrastran en una demencial caída, y los ojos quedan tuertos por el picotazo, y las rasgadas crestas sangran, y la pluma se tiñe de un bermellón rabioso, como si lloraran los marinos nudibranquios. Violetas y azogues terribles, profanación de tumbas sacras, necrofilia y fermento, equinodermo y archipiélago, jazmín y protozoario. Espléndidos ropajes glamurosos, y sedas rasgadas por cimitarras. Espanto plumeo e iguana. Iguana y coral ramificado, arborescencias de notas de piano, violines en el elitro de un grillo, noches perfumadas de resedas, voluptuosos azahares blancos, límites de equilibrio sobre el trapecio, integrales demoníacas, y polinomios de musculatura dismórfica, belleza corrupta y jade. Se enfrentan las dos gallinas infernales, los dos bellos gallos, con espolones afilados como cuchillas, y, en el filo de las mismas, la luz casi se descoyunta de hermosura. Claroscuros claros y negros oscuroclaros de mercromina. Sangre, danza, lluvia. Ambares derretidos, clepsidras de hielo azul que destilan gota a gota miel verde, petunias y horóscopo, alacranes y cuellos de garza, buitres y escolopendras de plata. Vencejos chirriantes sobre tardes de pomelo perfumado, lascivas turgencias de cuerno de unicornio, ballestas y alfanjes. Espanto plumeo y espanto níveo. Y pavorosas elipses sobre diapasones. Estridencias de oro sobre turquesas, acordeones de plata. Gota de sangre en un objetivo. Madrépora y cuchillo. Nadie comprenderá nunca la deliciosa aproximación a los venenos. Thánatos. Lucha de Lirios, combate de acordeones, erizadas composiciones de lilas contra erizadas composiciones, arpa contra arpa, lucha de serruchos, metáfora versus metáfora, claroscuro versus claroscuro, Nínive contra Grecia, Yucatán mordiendo Technochitlanes, iridio crepitando contra el iridio, y voluble delicuescencia de mercurios. Agresivas estridencia de pétalo y lágrima contra agresivas estridencias de lágrima y pétalo, ácido contra ácido, alfanje mellado contra alfanje mellado, daga de Cachemira sobre seda bordada, muerdo abusando de una boca, beso afrutado, maracuyá y gardenia, tamarindo y tintineo, tintineo de campanas, grillos, cálamos que relampaguean contra relampagueantes cálamos, bisectriz de isósceles y escalenos sobre trapecios y polígonos, polígonos y dodecaedros, esmeriladas aristas rojas, pirómanos de aguamarinas, pintores ciegos de arte abstracto, leviatanes oceánicos. Fragatas bombardeando fragatas, Corsarios ingleses contra Lores británicos, cantos de gargantas azules que se enroscan sobre papiros egipcios, notas de diamantes de una trompeta vibrando sobre el arco gótico de los pianos. Hescianos que se doblan por la mitad, y que se comban perfumados de madreselvas y que se arañan la espalda con un frenesí de vidrios lilas, rabia en el cuello de los cisnes, y nopales que se enfrentan lascivos, choque de cornamenta de ciervos, que no tienen adelfa perfumada para calmar la garra del tigre rojo. Condensación de cristal y turquesa contra azul y negra condensación de lapizlázuli furioso, timbre demoníaco que hiere el aire como una pita furiosa, nopal con flores, medusas cargadas de veneno, antozoarios criminales, brillos en la empuñadura de las tijeras, nieve y zafiro, luna y lucero. Se enfrenta ya los atlantes plúmeos, uno salta en una espiral logarítmica, y el otro avanza bajo un círculo elipsoide, uno se sumerge bajo los tentáculos del nautilus y el otro revolotea sobre las rosas y los topacios, los nudibranquios exhiben sus algas zootrofas, verdes y brillantes, los pensamientos ocultan sus manchas violáceas y amarillas, araña el ojo el espolón lascivo, corta la garganta la hoja de la cuchilla, sangra la hermosa cresta avasallada, se eleva en soberbio vuelo la libélula, mueren los azahares exhalando su espíritu. Golfo contra golfo, demonio contra demonio, macho contra macho, beso y saliva, repulsión y enjambre, destrucción, fuego, timbre, percusión satánica, sierpe enroscada, cola de trucha, pez dragón. Levanta el vuelo la mariposa sobre la mariposa, y desgarra el pañuelo de seda la garra del astracán, gime Babilonia por el esplendor perdido, se curvan los chorros de las fuentes por el viento, cae la gota de agua caliza sobre la estalagmita, llueven enfurecidas las magnolias, salta el chorro de sangre del labio, perfuman los tilos el ambiente, y los sagrados flamboyanes rugen en un sueño de granate. Se rompen las copas de la madrugada, el vino se derrama, dulce como púrpura almíbar, violento en la garganta sedienta, infernal y celeste. Luchan los gallos por un atardecer de rosas, luchan por una gota de limón amarillo, por un minúsculo trozo de azúcar negra, por el humo verde de los pitillos de las damas exuberantes, por las perlas de la ostra del Indico, por el diamante de una Namibia muerta, por una nota de piano sucia, por un trozo de horror y plenilunio. Luchan los gallos, se enfrentan curvos como serpientes, en integrales satánicas llenas de senos y cosenos, las arcotangentes desollan el alma de los niños, luchan los hibiscos naranjas contra los escarabajos verdes, pulsa la tecla del clavecín el loco, y una riada de lodo sumerge la Atlántida. Huitxilopoxtli vestida de violetas se mira en el espejo. Tigre rosa que araña tigre verde. Pantera amarilla que araña pantera amarilla, rosa que se clava sus espinas, bombilla que se funde, topacio que se escinde, esquizogonia y cisma, trémolos de guitarras sombrías, logaritmo contra logaritmo, Septiembre violentando a Septiembre, índigo y carmín, granate y fucsia, ligeros los gallos saltan sobre sí mismos, gimnasia y azufre, exfoliación y cimitarra, y las cuchillas arañan a las amapolas, y gozan las orquídeas de ganchos y alicates. Saltan las plumosas y laberínticas bestias, las unas sobre las otras en un frenesí de escozor y magnolia, perfuma el alcanfor y la naftalina, la mariposa verde extiende su ala de esmeralda sublime sobre el cardo violeta. Huitxilopxtli amarilla se refleja en dos espejos, la luna se asoma a los estanques negros, martillean las lilas marimbas sin descanso, saltan las esquirlas de los jarrones rotos, que derraman cinabrio y aceite, y se perfuman de lavanda las ceras negras. Resbala el espolón sobre la luna, resbala el espolón sobre el acero, resbala el espolón, saltan las chispas de las hogueras, enloquecen los pianos agridulces, cortan los violines en longitudinal un cabello, se desliza la sombra de la nieve sobre la seda, y el marfil se oscurece por momentos. Roca contra arista, arista contra pluma, pluma y quebranto, lluvia y fermento, polinomio y raíz cúbica, íncubo sobre íncubo, añil y rojo, rojo y amarillo dorado, lentamente se deshoja el capullo de la rosa, y una vez y otra y otra cae la gota de agua sobre la gota de agua, sobre la gota de agua, sobre la gota de agua. Estalla la sombra del eucalipto y se desliza la araña violeta sobre el pentagrama negro. Huixtxilopxtli cubierta de lirios rompe de trece pedradas el espejo. Trece escorpiones negros. Trece escorpiones. Huixtxilopxtli se refleja sobre el agua. Meditación y venganza de Medea.



Mar, 16 de Feb, 2010 11:52 pm
Espanto Plumeo. Ligeramente prolongado.

Espanto plumeo. Taxidermia y orquídea. Corolas y corales. Delicuescencia de iridio achicharrado por frenesí electromagnético de imanes. Perfume y cianuro. Topacio derretido por láser. Ambar verde. Irisaciones de aristas quebradas, caleidoscopías naranjas y violetas, vidrios esmerilados y rotos, espolones e hibiscos. Garzas, colibríes, buitres, gallos. Largas colas de pavo real, y en lo oscuro, cuellos de cisne. Dorados fúlgidos y alabastro níveo, jarrones llenos de hielo, jarrones llenos de granates, bermellones sangrantes coagulados, violetas a la luz de la luna, negros imposibles, amarillos para azafranes violentos, hibiscos naranjas, pelargonios fucsias y rosados, crestas y filos. Espanto plumeo. Orquídea y taxidermia, siringa y nenúfar, danza de lentejuelas brillantes, rubíes tornasolados y cangrejos hervidos, caballos transparentes en su bolsa placentaria, manantiales de azúcar negro. Corimbo y gardenia. Azufre y pétalo. Copa de vino. Se enfrentan los dos granates lirios, con espolones de acero diamantino. Uno salta sobre el otro, y una zarza de aceite hirviendo acaricia los corales vespertinos, retrocede el escorpión ante la araña, avanza el alacrán frente a la hormiga, y hay un rumor de arpas violentadas por uñas teñidas de celeste, como dos dionisíacos danzarines, curvan sus plumosos cuellos, y los tuercen, y se alzan, como olas de mar encabritadas, y las gorgonias heridas sangran chorros de rubíes líquidos, y la mercromina se perfuma de madreselvas. Hay un choque de crótalos erizados, y las serpientes se muerden en los lomos, verdes como la esmeraldas, y los lirios de cristal morado se funden en el crisol de amianto. Colapsan los muelles bajo las tensiones de los salvajes íncubos, y los císneos cuellos, y los galleos cuellos, muestran su nuez lasciva, en un escorzo de placer demoníaco. Los dos atlantes se arrastran en una demencial caída, y los ojos quedan tuertos por el picotazo, y las rasgadas crestas sangran, y la pluma se tiñe de un bermellón rabioso, como si lloraran los marinos nudibranquios. Violetas y azogues terribles, profanación de tumbas sacras, necrofilia y fermento, equinodermo y archipiélago, jazmín y protozoario. Espléndidos ropajes glamurosos, y sedas rasgadas por cimitarras. Espanto plumeo e iguana. Iguana y coral ramificado, arborescencias de notas de piano, violines en el elitro de un grillo, noches perfumadas de resedas, voluptuosos azahares blancos, límites de equilibrio sobre el trapecio, integrales demoníacas, y polinomios de musculatura dismórfica, belleza corrupta y jade. Se enfrentan las dos gallinas infernales, los dos bellos gallos, con espolones afilados como cuchillas, y, en el filo de las mismas, la luz casi se descoyunta de hermosura. Claroscuros claros y negros oscuroclaros de mercromina. Sangre, danza, lluvia. Ambares derretidos, clepsidras de hielo azul que destilan gota a gota miel verde, petunias y horóscopo, alacranes y cuellos de garza, buitres y escolopendras de plata. Vencejos chirriantes sobre tardes de pomelo perfumado, lascivas turgencias de cuerno de unicornio, ballestas y alfanjes. Espanto plumeo y espanto níveo. Y pavorosas elipses sobre diapasones. Estridencias de oro sobre turquesas, acordeones de plata. Gota de sangre en un objetivo. Madrépora y cuchillo. Nadie comprenderá nunca la deliciosa aproximación a los venenos. Thánatos. Lucha de Lirios, combate de acordeones, erizadas composiciones de lilas contra erizadas composiciones, arpa contra arpa, lucha de serruchos, metáfora versus metáfora, claroscuro versus claroscuro, Nínive contra Grecia, Yucatán mordiendo Technochitlanes, iridio crepitando contra el iridio, y voluble delicuescencia de mercurios. Agresivas estridencia de pétalo y lágrima contra agresivas estridencias de lágrima y pétalo, ácido contra ácido, alfanje mellado contra alfanje mellado, daga de Cachemira sobre seda bordada, muerdo abusando de una boca, beso afrutado, maracuyá y gardenia, tamarindo y tintineo, tintineo de campanas, grillos, cálamos que relampaguean contra relampagueantes cálamos, bisectriz de isósceles y escalenos sobre trapecios y polígonos, polígonos y dodecaedros, esmeriladas aristas rojas, pirómanos de aguamarinas, pintores ciegos de arte abstracto, leviatanes oceánicos. Fragatas bombardeando fragatas, Corsarios ingleses contra Lores británicos, cantos de gargantas azules que se enroscan sobre papiros egipcios, notas de diamantes de una trompeta vibrando sobre el arco gótico de los pianos. Hescianos que se doblan por la mitad, y que se comban perfumados de madreselvas y que se arañan la espalda con un frenesí de vidrios lilas, rabia en el cuello de los cisnes, y nopales que se enfrentan lascivos, choque de cornamenta de ciervos, que no tienen adelfa perfumada para calmar la garra del tigre rojo. Condensación de cristal y turquesa contra azul y negra condensación de lapizlázuli furioso, timbre demoníaco que hiere el aire como una pita furiosa, nopal con flores, medusas cargadas de veneno, antozoarios criminales, brillos en la empuñadura de las tijeras, nieve y zafiro, luna y lucero. Se enfrenta ya los atlantes plúmeos, uno salta en una espiral logarítmica, y el otro avanza bajo un círculo elipsoide, uno se sumerge bajo los tentáculos del nautilus y el otro revolotea sobre las rosas y los topacios, los nudibranquios exhiben sus algas zootrofas, verdes y brillantes, los pensamientos ocultan sus manchas violáceas y amarillas, araña el ojo el espolón lascivo, corta la garganta la hoja de la cuchilla, sangra la hermosa cresta avasallada, se eleva en soberbio vuelo la libélula, mueren los azahares exhalando su espíritu. Golfo contra golfo, demonio contra demonio, macho contra macho, beso y saliva, repulsión y enjambre, destrucción, fuego, timbre, percusión satánica, sierpe enroscada, cola de trucha, pez dragón. Levanta el vuelo la mariposa sobre la mariposa, y desgarra el pañuelo de seda la garra del astracán, gime Babilonia por el esplendor perdido, se curvan los chorros de las fuentes por el viento, cae la gota de agua caliza sobre la estalagmita, llueven enfurecidas las magnolias, salta el chorro de sangre del labio, perfuman los tilos el ambiente, y los sagrados flamboyanes rugen en un sueño de granate. Se rompen las copas de la madrugada, el vino se derrama, dulce como púrpura almíbar, violento en la garganta sedienta, infernal y celeste. Luchan los gallos por un atardecer de rosas, luchan por una gota de limón amarillo, por un minúsculo trozo de azúcar negra, por el humo verde de los pitillos de las damas exuberantes, por las perlas de la ostra del Indico, por el diamante de una Namibia muerta, por una nota de piano sucia, por un trozo de horror y plenilunio. Luchan los gallos, se enfrentan curvos como serpientes, en integrales satánicas llenas de senos y cosenos, las arcotangentes desollan el alma de los niños, luchan los hibiscos naranjas contra los escarabajos verdes, pulsa la tecla del clavecín el loco, y una riada de lodo sumerge la Atlántida. Huitxilopoxtli vestida de violetas se mira en el espejo.



Mar, 16 de Feb, 2010 4:03 pm
Dos sonetos humorescos

El Despertar del Sueño.

Jacinto se moría por Teresa
Afrutada y sensual, gardenia y lima,
Mas Teresa, malvada y asesina,
A Jacinto mostrábale vileza.

Pasó el tiempo y Jacinto fue a Madriles
Y Teresa se puso hecha una vaca
Ella, que siempre fue una flaca,
Engordó como marzo a cien abriles.

Regresó Don Jacinto a su Sevilla.
En Sevilla es donde el oro brilla
Con más fulgor que en sitio alguno.

Y vio a Teresa Jacinto sorprendido,
El corazón tembló, paró el latido.
¡¡¡¡¡Vaya encuentro más inoportuno¡¡¡¡.

..........................................................

El Despertar del Sueño II.

San José estaba loco por Aurora,
Pero Aurora a José lo detestaba,
Como a mierda de perro lo miraba
Y José la soñaba a todas horas.

Fue José a Vigo a por percebes,
Y en quince años engordó cual cerdo,
Y estaba a más patoso, feo, y lerdo,
Mas no dejó de darle a Aurora nueves.

Regresó San José cansado y viejo
Y gordo y feo a su terruño amado
Y vió a Aurora como el primer día.

Que él ya sería vino añejo,
Pero por ella el tiempo no ha pasado,
Y era cosa de pura brujería.



Lun, 15 de Feb, 2010 10:47 pm
Zombies matando Gallos. II.

Brillaban las camisas blancas de los Zombies como trozos de luna eléctrica, fulgentes de nácar puro, níveas hasta el espanto, horrorizadas de un blancor absoluto. Los zombies en cambio eran oscuros y repugnantes como sacos de estiércol. Aquí el rostro demacrado y violáceo tenía una mueca de angustia y desagrado, allí faltaba un ojo en su cuenca y una cicatriz igual que un río cruzaba la mejilla llena de arañazos, aquí faltaban tres dientes en una boca que vomitaba brea, allí los dientes eran negros como trozos de carbón podrido, aquí un gusano salía de una mejilla rosa, allí el rostro de la muerte ponía su gorda y esmerilada faz de luna corrompida, aquí había hueso en vez de boca, allí la boca era una maraña de colmillos grotescos. Sonaban áureas arpas de angustia demolida, con rencor en cada cuerda de vidrio ferocísimo, un dedo descarnado rozaba con su uña rota un berilo de verde refulgente, otro dedo tocaba un rojo vivísimo, de caballo descoyuntado y muerto, y aún otro más acariciaba la uña de un gato sin poder remediar la iridiscente y espantosa arañadura, sonaban áureas arpas de oro venenoso, agridulce de miseria y trémolos negros. Pero brillaban las camisas con un fulgor tan perfecto y nacarino que cuando la brea cayó sobre ellas la antítesis de un rayo en una noche de tormenta tiñó los colibríes tricéfalos. Repugnante era la esfera de mercurio en la que se paseaban esos siniestros arcángeles, y los murciélagos violetas vampirizaban perros amarillos recién nacidos, gimoteantes de pena azulísima, y chirriaban las astillas de acero de las puertas como pellizcos de metal eclipsado. Se movían los zombies como en un ballet de naturaleza macabra, tales extraños orangutanes terroríficos, vestidos tan de blanco que la luna en ellos se arrojaba a las simas de antracita vidriosa. Pulcros azogues violentos manchaban las camisas de nieve perfecta, como resplandores negros sobre iridiscentes nácares. Se movían los zombies, nerviosos y convulsos, llenos de gusanos unos, de rostro violeta los otros, sin cara algunos, o con la cara devastada por una antigua sífilis necrófila, se movían como muñecos de porcelana criminal, como títeres pervertidos, como pequeñas estatuillas de maligno cobre, fulgentes de plateados nylons. Se movían los zombies y entraron en aquella granja donde esperaban colapsadas de pavor las gallinas y los pavos, y un resplandor de mierda negra cruzó sobre un río de nieve limpísima. Se agitaron entonces los diapasones de plata, que brillaron como diez mil demonios verdes, marcando una pulsión del Tanathos oscura como una mancha de tinta china en una perla rosa. Comenzó la matanza, los gallos y los pavos saltaban desesperados tratando de huir de los muertos vivientes, feos como zapatos rotos, y crueles como nopales de vidrio, las tubas y los saxofones gritaban sus melodías de chirrido y nenúfar, despeñándose por acantilados de piedras erizadas, llenos de aristas descuartizantes. Los pavos gritaban espantados en un cacareo de ónices amarillos, mezcla de cemento y gardenia, y los muertos vivientes los atrapaban y acto seguido arrancaban las cabezas de los cuellos y lamían la sangre que a borbotones surgía de las plúmeas fuentes. Holocausto caníbal. Sacrificio y estiércol, cáncer y crimen, veneno y cuchillo, tiza negra. Arpegiaban los cuchillos una melodía de brea sanguinolenta, al pavor de las aves se sumaba la fealdad inconclusa de sus verdugos, estériles y yermos como tiranos asesinos, y el horror pasaba sobre ascuas de fuego negro, sobre ascuas de fuego rojo, sobre ascuas de fuego verde, y sobre densos pozos de estricnina criminal. Saltaban los gallos espantados por la violencia de los cadáveres vivos, que les arrancaban las cabezas con un deleite rayano en la locura, unos bebían la sangre con las bocas llenas de larvas de moscas, y otros aplastaban las cabezas arrancadas, caídas en el suelo, donde los cuerpos sin cabeza se agitaban como escolopendras marrones. La Luna en todo lo alto del cielo era como un caballo de nieve que caía como una concha marina sobre la horrorosa y descoyuntada escena. Una entelequia de náusea y lilas. Trompetas.



Lun, 15 de Feb, 2010 4:55 pm
Zombies matando Gallos.

Los Zombies espantosos, con camisas blancas
Manchadas de brea negra, con rostro demacrado,
Con gusanos en las bocas y los dientes torcidos,
Moviéndose convulsos, iluminados y feroces

Pasan matando gallos, arrancando sus cabezas,
En una apoteosis de plumas y de sangre,
Bajo un reverberar de diapasones grises
Perlados en plata pura y cizallados de esquirlas.

Algunos degustan la sangre, que mana de las cabezas,
Y los cuerpos de las gallinas se agitan como vivos,
Como largas colas de lagartijas arrancadas.

De uno de ellos el ojo cae casi sobre la boca,
Y bebe la sangre de un gallo recién degollado,
Mientras las arpas gimen con colores violetas.

Y el mar se tiñe de un rojo fluorescente
Como un raro rubí veteado de negros bronces.



Lun, 15 de Feb, 2010 3:04 pm
Mulatos de Brasil cubiertos de Plumas de Carnaval matando Gallos.

Incrementan los saxofones y las tubas un semilogaritmo de corcheas de vidrio, y los trombones arpegian notas de limón exprimido que se mezclan con resonancias cóncavas. Cacarean espantados los gallos quizás percibiendo su destino carmín de tinta china y los granates de las crestas tiemblan bajo las disonancias de los acordeones metálicos. Pasan los mulatos brasileiros con sus plumas doradas, verdes, rosas, blancas, y el sudor, perlado y níveo, en fantástico derroche de suave lluvia, baja desde los hombros a las caderas pasando por los ombligos, negros y profundos, y hay un ritmo de Samba y gardenia y marimbas esmaltadas en ámbar amarillo. Se derraman las gotas de la preciosa agua en las clepsidras lunares y de plata y se asoma a las azoteas la Estrella de la Cruz del Sur, extática y temblorosa como un grillo lascivo. Suenan los timbales y tambores y los muchachos, bellos como esplendorosos pavos reales, agarran con violencia a los gallos, que intentan escapar enloquecidos, en un rapto pavoroso de terror y locura, y más de una pluma arrancada atestigua el daño a los portadores de los cálamos. Suenan las tubas y los saxofones irisados de bermellones plúmeos, y se derrama desde los cálices de oro rojo el licor de granadina subyugante. Comienza la matanza y en el palacio del Califa el Visir corta con un alfanje un pañuelo de seda.
Arrancan los muchachos los cuellos a los gallos, y la sangre mana a chorros desde las cabezas excorporeas, cuyos picos abiertos muestran una sed deliciosa, y los ojos negros, fríos como noches sin luna, brillan con un toque de dolor infinito. Se manchan los chavales los muslos, las manos, y los vientres, con gotas de rubí líquido, y los cuerpos sin cabeza se agitan monstruosos como elefantes sin trompas. Son bellos los muchachos cubiertos de plumas verdes, doradas, rosas, y además son crueles como demoníacos gatos. Brillan los torsos con aceite perfumado, las coronas plúmeas verdes delatan la apoteosis del guacamayo y del colibrí, y clarinetes de azúcar ponen aguamarinas y violetas al resonar de los clavicordios. Prosigue la matanza y prosigue el daño y los gallos sufren sin cabeza una elipse de ginebra y esfuerzo, por los arcos de ojivas pasan los colibríes agarrando en sus patitas las crestas purpurísimas. Y los muchachos arrancan las cabezas a los gallos con fervor paroxísmico y dedicación absoluta. Y todo es rojo y carmín como el rubí en la empuñadura de una espada. Hay una delicia de plúmeas esmeraldas y de plúmeos oros sobre los cuerpos de los hermosos chavales, que con la ira de las bestias panterinas cercenan la cabeza a los gallos. Y se derraman los zafiros rojos y los rubíes carmesíes como el vino de Rioja añejo.



Do, 14 de Feb, 2010 5:58 pm
Muchachos Brasileños Cubiertos de Plumas Bailando Samba entre Cerdos de Matadero.

En un espanto plúmeo golfo mulato
Con otros golfos negros caderas mueve,
Y uno hay que lleva plumas de nieve,
Y tiene los ojos verdes como los gatos.

Todos ellos disfrutan pasando el rato,
Y brillan enjoyados, malos y aleves,
La Samba pone ritmos con arrebatos,
Curvan los diapasones sus trinos breves.

Entre ellos, fervientes de lirio y danza,
Se revuelcan los cerdos de la pocilga,
Apestando la gloria del bacanal.

Los muchachos del baile nunca descansan,
Los cerdos comen y hieden, no se remilgan,
Y brillan los topacios del albañal.



Do, 14 de Feb, 2010 3:56 pm
Mulatos de Brasil Cubiertos de Plumas Verdes dándose Ostias a Puñetazo Limpio.

Arpegió el diapasón su fantasía
Pero la Samba enmudeció su canto
Y contrarió al Carnaval la melodía
De dos danzantes en arabesco espanto.

Hubo razón para decir Dios Santo
Cuando los plúmeos bailarines finos
No agitaron sus cuerpos tan divinos
Sino sus puños contra puño tanto.

Los dos pavos reales se enfrentaron
A ostia limpia y a escandalosa guerra
Y la sangre surgió del labio hinchado.

Y los plúmeos claveles desangraron
Mientras la fiesta gozaba del pecado
Y caía Don Carnal sobre la tierra.



Mar, 23 de Feb, 2010 3:14 pm
Imagen para un Anuncio de Pañales para Niños.

Un montón de niños chiquititos, de dos o tres añitos, o de un añito, desnuditos, y rodeados y jugando con crías de cerdo, con cerditos pequeños, con jabatos. Sería una cosa digna de ser vista. O sea, un montón de niños chiquetitos con un montón de cerditos pequeños. Jugando, abrazando a los cerdos, levantandolos en sus brazos. Etc. Sería una imagen realmente encantadora para un anuncio de venta de pañales. Dodot Dodot ni gota ni gota.



Lun, 22 de Feb, 2010 10:26 pm
Dos sonetos cachondísimos.

Mulato de Brasil Cubierto de Plumas Verdes Follando a Mulata de Brasil Cubierta de Plumas Verdes.

En un lirio y en un espanto verde,
Sobre ella, de pluma engalanada,
Vierte el mulato su semilla y muerde
La pierna en tijeras levantada.

De algodón la dúlcica almohada
Sostiene plúmea testa de oro y verde,
Y él, gallo y espantajo, y pavo, pierde
El resuello en el cuerpo de su amada.

Serán pavos reales los amantes,
Galanados de plumas y diamantes,
Y pluma verde y torso de panteras.

Y una apoteosis colibrí,
Sangre de guacamayo, luna y fiera,
Será pues el orgasmo y frenesí.

..................................................................

Mulato de Brasil Cubierto de Plumas Verdes Recibiendo una Fellatio de Efebo Blanco de Brasil Cubierto también de Plumas Verdes.

En una apoteosis teotihuacánica,
Al chavalito cubierto con la pluma,
Otro muchachito como un blanco puma
Desgarra el alma con furor volcánica.

Hay una reverberación casi mesiánica,
Y al placer de la pluma ya se suma,
Un ígneo frenesí de nieve y bruma
Y un gallo arrastra a otro en fiebre pánica.

Los falos trempantes de los plúmeos gallos
Adquieren proporciones de dantesco mayo,
Y estalla el frenesí, crema de coco

Que surge de los pavos realescos.
¿Quien compara en el sublime zoco
a dos gallos con tales arabescos?.

..................................................................

(Los sonetos no me han quedado demasiado bien
medidos pero quedaos con la imagen).



Lun, 22 de Feb, 2010 9:39 pm
No he podido dormir esta tarde la siesta.

Tengo la sensación de que la enfermera me pincha pero no me inyecta el antipsicotico.

Porque siempre que me pinchan el antipsicotico duermo la siesta y duermo muy bien, y hoy me han inyectado pero no he conseguido dormir.

O sea que la tía me engaña, me pincha con la aguja para que sienta el dolor pero no me suministra el farmaco para que me ponga muy malito de los nervios. Me pincha porque disfruta con el sufrimiento ajeno pero no me suministra el farmaco para que no me pueda curar.

O lo mismo son solo imaginaciones mías.



Jue, 18 de Feb, 2010 11:40 pm
Los Hermosos Gallos de Pelea de mis primos de Sanlucar.

Estaban enjaulados en jaulas pequeñísimas,
Oxidadas e hirientes como nopales negros,
Y eran bellos y lascivos como atletas de maratón,
Como bailarines de patinaje, como cisnes o águilas.

No tenían nada que ver con esos gallos gordos
Criados para carne, capones feísimos, sapos con plumas,
Orgullosos maricas que inseminan gallinas,
Eunucos glamurosos feos como cucarachas.

Eran bellos y estilizados como cuellos de cisnes, como pavos reales.
Los criaban mis primos, los Caballeros, para las peleas furtivas,
Y estaban siempre presos en jaulas diminutas,
Feroces hierros sedientos de zarpa y tétanos.

Y eran caros, valían un dineral.

Y hermosos, como tardes verdes.

Y valientes. Y machos.



Do, 28 de Feb, 2010 6:02 pm
Si fuera rico tendría también más amigos.

Iría a una agencia de contactos y pediría: quiero cuatro amigos de entre treinta y cincuenta años de edad, universitarios, que no sean gordos, que les guste hablar, para que estén conmigo hoy todo el día en el club social de Cheyenne, para que vayamos a cenar a un buen restaurante, todos los gastos a mi cuenta (pero sin que yo sepa que me lo estoy gastando porque de otra manera parecería el niño rico y capullo al que todos engañan y que sólo tiene amigos falsos).

Joder con lo simpático que soy y lo chalado que estoy no me explico como es que tengo tan pocos amigos.

Estaría bien eso. Una agencia de amigos de alquiler para ricos esquizofrenicos solitarios.

Que yo soy esquizofrenico y solitario, pero no soy rico.

Podría ser un guión para una película estupenda.

"Los Cinco amigos de Francisco Ruiz"

o "Agencia de Contactos LA AMISTOSA".

............................
Mi problema es que soy demasiado guapo y todo el mundo que me ve lo primero que quiere hacerme es meterme la polla. Y eso que ya tengo 43 años. Quel 4 de Marzo cumplo los 44. Y estoy gordo. Pues aún así, todo el mundo que me ve me quiere meter la polla, os lo juro por snoopy, mi problema es que soy guapo guapo guapo pero con mala leche.
............................

La de cosas de las que hablaría con unos amigos de alquiler. Aunque fueran de alquiler.

Estaría bien eso, una agencia de amigos de alquiler para esquizofrénicos solitarios ricos.
jA ja ja.

Bueno, ya me cierran el locutorio. A ver que hago yo ahora toda la tarde. Lo mismo esta tarde me voy al Plaza de Armas. Lo malo es que en el Plaza de Armas me cobran la botellita de agua a 3.40. Putos sicopatas.



Sáb, 27 de Feb, 2010 5:26 pm
Un Coche lleno de Cobras Venenosas. (Soneto hecho para rellenar un hueco en la programación televisiva, o sea, malo de solemnidad).

El Marido harto de ella estaba airado,
No soportaba ni un minuto más con ella,
Todo diariamente eran querellas,
Ella llevaba un chal terciopelado.

Para sorpresa de la esposa un coche
Le regala el marido y ella ríe,
Y es una trampa para que confíe,
Porque lleva una víbora su broche.

Ella se sienta para conducirlo
Y ver a sus amigas del squash
Y de pronto la asaltan siete cobras.

Demasiado tarde al advertirlo,
El coche contra el muro hace crash,
Ella se mata. La moraleja sobra.



Vie, 26 de Feb, 2010 10:37 pm
Astronautas diseñados por John Galiano contra Monstruos diseñados por John Galiano.

Plumorosos serán los astronautas
Que combatiendo contrahechos cisnes
Al ritmo de marimbas y de flautas
Navegarán por los solares límites.

Plumorosos serán, y glamurosos,
Y perfectos como atletas griegos,
Y bajo elipses de luceros ciegos
Recorrerán el espacio presurosos.

La pluma del carnaval tendrá la ropa
Del astronauta bajo los rayos cósmicos
Y los monstruos serán cíclopes fieros.

Y estará vestida la ígnea tropa
Contra los tigres irisados neutrónicos
Como un Tánatos vestido con su Eros.



Vie, 26 de Feb, 2010 5:52 pm
Astronautas Diseñados Por Agata Ruiz De la Prada contra Monstruos Diseñados por Agata Ruiz De la Prada.

No habrá una más grande maravilla
Que ver eso señores, lo aseguro,
El rombo verde y el trapecio oscuro
Adornarán la esfera más sencilla.

El monstruo surgirá de una semilla
Cuadrangular, icosaédrica, terrible,
El monstruo será además un imposible,
Un cinturón de sangre con hebillas.

Los astronautas irán con romboedros
En sus hombros marcando cual gorilas
Sus esbeltas figuras arcangélicas.

Los monstruos tendrán ígneos pentaedros,
Y sus formas serán pantagruélicas,
Serán corazoncitos sus pupilas.



Jue, 25 de Feb, 2010 10:53 pm
Pelea de Hombres con Cara de Cochino.

Uno de ellos llevaba un cuchillo curvo, afilado como una arista de cristal de espejo, la luz se deslizaba por el borde y se cortaba a si misma, isósceles y poliédrica, y se descomponía en facetas de fulgor negro. El otro llevaba un punzón de carpintero, con una punta ferocísima y maquiavélica, venenosa como la amanita muscaria, nociva y maligna como un poco de aceite hirviendo. La oscuridad resplandecía como una gran e irisada ala de mosca terrible, o como el elitro de un escarabajo rojo. Marchaban sobre los filos de las armas arañas de plata tan brillantes como los colmillos de los perros salvajes, sedientos y rabiosos, tremendos en su dionisíaca sed de sangre. Se vieron a la distancia. En uno de ellos la baba de la boca casi ocultaba la curva de los colmillos. El otro llevaba una blanca e impoluta camisa manchada con un cagajón de tinta negra, brillante como un demonio en una noche de luna. El cielo protestaba gris igual que un agonizante acordeón, perlado de argénteas nubes, y una leve llovizna se desprendía, mala y fría, sobre los dos guerreros nauseabundos. Qué espanto de hocicos, y qué espanto de bocas, miserables hasta la nausea, y crueles como entelequias de horror. Aceleraron el paso, pero entre ambos una muchacha se interpuso, agarró al de la camisa blanca. El otro, a lo lejos, detuvo su prisa, como esperando, la muchacha resbaló, y la camisa sufrió una rasgadura, déjame, mujer, gritó el cerdo, por Dios, que te pierdes, gritó ella, el otro aceleró el paso, brillaba la daga curva como un mechero encendido en una noche de eclipse. Llegaron a diez metros el uno del otro y se detuvieron para estudiarse. Vas a cagar sangre dijo uno, me voy a mear en tu tumba dijo el otro, la muchacha atrás llegó y volvió a agarrar al de la camisa, te voy a coser a puñaladas, cerdo, te voy a destripar como a un cochino, pedazo de estiércol, tienes más mala lengua que una serpiente, cuando acabe contigo parecerás un búcaro con cinco bocas, puerco. Un fuerte golpe dado con el codo desestabilizó a la muchacha, y cayó sobre el fango. Se acercaron más los dos cochinos. La luna daba a los cuerpos matices refulgentes y los coches tunneados, verdes y rosas, deslumbraban como faroles de Feria. Se aproximaron a dos metros, los rostros iluminados enseñaban la baba y los colmillos, los hocicos de cerdo, y los ojos verdes de los grotescos mastuerzos. Las armas brillaban como enloquecidas, con un toque de diapasón de oro, en el que las centellas eclipsaban a las centellas, me cago en tus muertos y en los muertos de tus muertos, hoy le vas a hacer compañía a tu abuelo, ven, acércate, hijo de perra, ven, no huyas, saco de gusanos, cacho de carnaza, mierda sin ojos, pedazo de mugre, araña bicéfala, piedra de inodoro. Estaban a menos de un metro, la mujer detrás del de la camisa le agarraba y le dificultaba, déjame, déjame que lo mate, que me quiero mear en su tumba, te voy a cortar la cabeza de un tajo, vas a llorar a tu madre por diez sabanas de seda. Cuando llegaron a cincuenta centímetros las serpientes se movieron con la agilidad de las plumas de águila. Cuando llegaron a cuarenta centímetros las plumas de águila resplandecieron en color escarlata. Cuando llegaron a treinta centímetros las plumas escarlatas fueran tan carmesíes como los granates. Un relámpago rasgo la esfera de la noche como una gran mariposa verde sobre una fuente de oro, y al rayo siguió un trueno, como el toque de tambor de un gigante monstruoso. Sobre el suelo uno de los cerdos yacía boca arriba, con una gran flor violeta y negra sobre el pecho. De pie, con un tajo en la garganta, que se apresuraba a tapar con sus manos, el otro cerdo sonreía. Ella lloraba desconsolada, con los ojos fuera de sus orbitas. Entonces pasó un mosquito y me picó la oreja.

Ya me harté, y además ¿quién coño valora esto?.



Mié, 24 de Feb, 2010 2:26 pm
Más Cosas todavía más para el Palacio de Hannibal Lecter.

Hay en el palacio de Hannibal Lecter,
Sombría magnolia carnívora y ardiente,
Una habitación amplia con grandes cuadros
Con la imagen de palanganas llenas de ropa,
Palanganas verdes y palanganas rojas
Con bragas, nickis, corbatas, pantalones.

Hannibal se pasea en esa habitación,
Que tiene bustos romanos y jarrones con flores,
Y se sienta en un sillón de armiño
Y se fuma un habano importado de Cuba
Y el humo gira y gira como una bailarina.

Sobre una mesa de cristal esmeralda
Reposa un libro viejo con tapas carmesíes,
Una historia de la Comedia de Dante
Ilustrada por Gustavo Doré.

En un compact disc suena Sebastián Bach
Y las rosas y los lirios exhalan su aroma preciosísimo
Y en un reloj de arena, de oro y de rubíes,
El tiempo grano a grano señala el fín del mundo.

De todo ello son testigos las palanganas
Que cuelgan de la pared llenas de trapos
Recién hecha la colada o sin hacer
En un barroco sueño de moaré y algodones.



Mar, 23 de Feb, 2010 4:56 pm
Hombres y Mujeres con Cara de Cerdo Bailando Samba con Plumas de Carnaval.

Estaban bailando Samba con plúmeos oros.
Los dorados añiles, las turquesas, los rojos
Cálamos de armiño, y el plumón salvaje,
Pero eran los rostros los rostros de los puercos.

Se cernía la música con timbales de plata,
Sonaba la marimba y el cascabel violeta,
Deliciosa carne de fruta de pasionaria,
E hibisco, colibrí, rosa, y guacamayo.

Pero los rostros eran los de los cerdos
Y aunque quizás la pluma fuera verde
Lo grotesco como un cuadro abstracto

Pedía explicaciones a lo áureo.
Estaban bailando Samba con oros plúmeos,
Pero las caras eran las de los hilocheros.



Lun, 1 de Mar, 2010 5:32 pm
Me Gustaría ver Mujeres Menopausicas Presentando el Telediario.

No es que no me guste ver chavalas guapas y jovenes presentando el Telediario. Pero también estaría bien ver de vez en cuando a una señora mayor, de cuarenta, cincuenta, o sesenta años, presentando el telediario.

La belleza de la juventud es adorable. Pero pareciera que por el hecho de ser una mujer menopaúsica ya no pudiera presentar una mujer los informativos de la Tele. Y a mi me gusta ver mujeres viejas de vez en cuando porque son encantadoras. Estoy un poco harto de niñatas recién salidas de la Universidad que se ponen a discutir con politicos de cincuenta años y que parece que lo único que comen en todo el día es sopa de fideos Avecrem.

Quiero ver señoras en la tele, estoy harto de ver niñatas ultradelgadas.

En los informativos y en los telediarios debiera de haber de todo. Una señora de cuarenta o cincuenta años puede ser también una magnifica presentadora de telediarios.

Coño, que parece que las menopausicas son bichos y son señoras estupendas y encantadoras.

Además, la tele parece racista y machista. Los presentadores son todos hombres maduros, en cambio las presentadoras son todas niñatas recién salidas de la Universidad.

Y un telediariio a la semana debiera de ser presentado al menos una vez por una cincuentañera. Que parece que hasta los terremotos nos los quieren vender.

¿Qué pasa, que porque la pescadera tiene 39 años ya no sabe vender pescado?.



Lun, 1 de Mar, 2010 4:27 pm
Pues yo tengo una paranoia.

Pues yo tengo una paranoia entre otras muchas que también tengo. Y la paranoia es que en todos los televisores que compramos e incluso en las pantallas de ordenador que usamos hay una camara oculta que lo graba todo incluso cuando está apagada la pantalla. De forma que los yanquis, la CIA, o los Marcianos, o los Curas, todos ellos saben lo que hemos hecho incluso en nuestros dormitorios más intimos.

De tal manera que no puede haber crimen perfecto ni nada que no pueda saber la CIA y que todo el mundo está controlado por los americanos incluso desde hace sesenta años, desde que se inventó el televisor. O los curas o los marcianos o los que conocen dicho secreto. Que no hay nada que escape a la visión de Dios. A veces tengo la sensación de que en la Sauna o en el Itaca me han conectado un electrodo en el cerebro y me tienen controlado hasta los pensamientos, es más, yo pienso lo que ellos quieren que piense. Incluso puedo ser de izquierdas o de derechas segun les convenga a ellos, los dioses, los marcianos, o los curas. Vamos, que el Papa está enterado de lo que pasa hasta en el dormitorio de mi casa.

Todo el mundo está controlado y vigilado.

A veces chateando en el Chat de Chueca he pènsado ¿pero como puede saber este tío como soy si estoy usando un nick?. Y he llegado a pensar que yo no podía ver la cara de mi interlocutor, pero mi interlocutor sí que pòdía verme la cara a mi.

O sea una paranoia de locura, digna de una novela de ciencia ficción.

Hay una frase de la Biblia que dice que Dios sabe cuando se mueve uno solo de tus cabellos. ¿Será porque nos han puesto un radiotransmisor en el cerebro?. Quien sabe. Hay cosas que no te las pùedes ni explicar.

En fin, mi paranoia daría mucho juego para una o dos novelas de ciencia ficción.



Lun, 1 de Mar, 2010 3:44 pm
Dos Mulatos de Brasil Cubiertos de Plumas Verdes Peleando a Navajazos.

Se enfrentaron las dos marimbas a negro acorde
Y los dos aguiluchos de plumas verdes
En un frenesí de dagas que el aire muerden
Bailaron Samba de sangre caliente y borde.

Arpegiaron las dos marimbas versos insomnes
Y resbaló en el filo de los cuchillos
La pluma de la gardenia, corola y grillo
Negro y azul lascivo de ardiente noche.

Cerca del galleo cuello estuvo el filo,
Relumbraban las plumas crisoberilos,
Y eran bellos los cuerpos de las panteras.

Y eran los dos arcángeles peligro y pluma
Apoteosis del tigre, y de los pumas:
Sombras con dos navajas, orquídeas fieras.

(un eclipsar de sangre cubrió la pluma.
Belleza contra Belleza, Belleza suma).



Jue, 4 de Mar, 2010 10:54 pm
La Torera Embarazada Torea un Toro que es un Año Entero y sale por la Puerta de los Príncipes.

Con el bombo tremendo de su barriga,
dando cornás el toro con mala leche,
(Coño, qué coño rima con leche???¡¡¡¡),
el feto que sufre y goza del escabeche,
siente el padecimiento de las hormigas.

Tiene puntas malignas como la ortiga
El toro de nueve meses que está en la plaza,
La torera ejecuta lance enemiga
De la bestia que al niño lasciva caza.

Muere el toro zahíno, y el niño brota,
Y digo yo, preocupado, ¿llevará cuernos
Este niño que nace con tal historia?.

Es del toro la amarga, cruel derrota.
Mas el niño que ha estado con tal infierno
¿Tendrá de tal tauromaquia buena memoria?.



Sáb, 6 de Mar, 2010 3:33 pm
Me acabo de pelear con un negro en un bar.

Me acabo de pelear con un negro en un bar.

Ha entrado en el bar provocando y hablando mal del Betis.

Me acabo de pelear con un negro en un bar. Me ha dicho que me iba a cortar la lengua.

El hijo de puta era más corpulento que yo. Y ya se sabe la fuerza que tienen los negros.

Me ha separado y me ha protegido mi hermano Miguel.

EL HIJO DE PUTA QUERIA QUE YO LE PEGARA PARA DARME CON MAS FUERZA PUESTO QUE ERA MAS FUERTE QUE YO. Y ENCIMA PONERME UNA DENUNCIA. O SEA PROVOCANDO.

Y la policía ha venido para detenerme, pero al final no me han detenido.

Alucino en colores.

lunes, noviembre 09, 2009

El 11-S en un mundo creado por el cine

by Tom Engelhardt
(Traducido por Germán Leyens)

Sabíamos que iba a ocurrir. No, como lo imaginan los teóricos de la conspiración,
sólo unos pocos funcionarios superiores de entre nosotros, sino todos nosotros – y
no durante semanas o meses, sino durante más de medio siglo antes del 11 de
septiembre de 2001.

Por eso fue, en cierto modo, tan familiar , a pesar de todo el sobresalto. Los
usamericanos ya imaginaron versiones del 11 de septiembre poco después de que
lanzaran la primera bomba atómica sobre Hiroshima el 6 de agosto de 1945. Ese
evento hizo hervir la imaginación usamericana. Dentro de semanas de la
destrucción de Hiroshima y Nagasaki, como ha mostrado el erudito Paul Boyer , ya
habían aparecido todos los signos familiares del miedo nuclear – los periódicos
dibujaron círculos concéntricos de destrucción atómica a partir de un Ground Zero
de fantasía en las ciudades usamericanas, y las revistas ofrecieron visiones de
nuestro país como un páramo vaporizado, e imaginaron a millones de usamericanos
muertos.

Y luego, de repente, en una clara mañana pareció llegar – por aire, con imágenes
de destrucción de los monumentos más poderosos de nuestro poder y todo, y (tal
como lo habíamos vivido antes) como espectáculo en la pantalla. En un cierto
momento de ese día, pudo ser visto en más de treinta canales, incluyendo algunos
que nunca antes habían tenido nada que ver con noticias urgentes, y casi todos
estuvieron pendientes de las pantallas.

Sólo un numero relativamente pequeño de neoyorquinos presenció realmente el 11-
S: los que estaban en la punta de Manhattan o suficientemente cerca para ver
como los dos aviones se estrellaban contra las torres del World Trade Center , para
observar (como lo hicieron algunos escolares) a personas saltando o cayendo de los
pisos superiores de esos edificios, para ser envueltos en la vasta nube de humo y
cenizas, en las decenas de miles de ordenadores y copiadoras pulverizadas, el
asbestos, la carne, y los planos, los restos desgarrados de millones de hojas de
papel, de la vida financiera y oficinesca tal como la conocemos. Para la mayoría de
los usamericanos, incluso para aquellos que, como yo, vivíamos en Manhattan, el
11-S ocurrió en las pantallas de televisión. Por eso lo que primero vino a la mente
de la gente y repletó instantáneamente nuestros periódicos y las noticias en la
televisión – fue la vida previa en la pantalla: las películas.

Inmediatamente después de los ataques, las noticias estuvieron salpicadas de
comentarios sobre, de pensamientos sobre, y de referencias a, películas.
Periodistas, como escribió Caryn James en el New York Times ese primer día, “compararon los acontecimientos con películas de acción de Hollywood”; así como
lo hicieron escritores de artículos de opinión (“las escenas excedieron lo peor de las cintas de desastres de Hollywood”); columnistas ( ("En la televisión, dos hitos
nacionales… parece como el día después en la cinta ‘Independence Day’”); y
testigos presenciales (“Fue como una de esas películas de Godzilla”; “Y luego vi una
explosión que parecía salir directamente de ‘The Towering Inferno’ [El coloso en
llamas]"). Mientras tanto, en una ironía del momento, Hollywood se apresuró a
extirpar de las próximas pantallas grandes y pequeñas todo lo que pudiera evocar
pensamientos del 11-S, incluyendo en el caso de Fox, la promoción del primero de
24 episodios, en el que “un terrorista hace estallar un avión.” (¡Y pretenden que
comprendieron lo que ocurrió!

Nuestros instintos siempre nos dijeron lo que iba a ocurrir . Como un vástago
errante, Little Boy y Fat Man, los dos paquetes atómicos con los que les retribuimos
por lo que hicieron en Pearl Harbor , tenían que volver a casa algún día. Con razón,
la referencia histórica omnipresente en los medios después de los ataques fue Pearl
Harbor o, como dijeron los delirantes titulares: “INFAMIA, o UN NUEVO DIA DE
INFAMIA. Acabábamos de vivir “el Pearl Harbor del Siglo XXI” o, como dijo R. James
Woolsey, ex director de la CIA (y neoconservador), en el Washington Post ese
primer día: “Ahora quedó claro, como el 7 de diciembre de 1941, que USA está en
guerra… La pregunta es: ¿con quién?”


El día después

Con razón se pensó primero en un evento nuclear . Con razón, según un artículo de
New York Times, Tom Brokaw, que entonces dirigía la cobertura noticiosa
ininterrumpida de NBC, “puede haberlo captado mejor cuando vio un vídeo de
gente en una calle, todo y todos tan cubiertos con ceniza… [y dijo] que se veía
‘como un invierno nuclear en el bajo Manhattan. ’” Con razón el Tennessean y el
Topeka Capital-Journal utilizaron ambos el titular “El día después,” tomado de una
famosa película de televisión de 1983 sobre un Armagedón nuclear .

Con razón apodaron rápidamente el área en la que cayeron las dos torres "Ground
Zero," un término reservado anteriormente para el sitio en el que había ocurrido
una explosión atómica. El 12 de septiembre, por ejemplo, Los Angeles Times
publicó una página entera de ilustraciones de los ataques contra las torres bajo el
título: "Ground Zero." A fines de la semana, se había convertido en el único nombre
para “el lugar del colapso,” como en un titular del New York Times del 18 de
septiembre: “Muchos vienen a atestiguar en Ground Zero."

Con razón los eventos parecieron tan extrañamente familiares. Habíamos estado
viviendo con el posible retorno de nuestro armamento más poderoso a través de la
televisión y el cine, las novelas y nuestra propia fantasía, en el pasado, el futuro, e incluso en algo como el casi-presente – gracias a una aparición de John F. Kennedy en la televisión el 22 de octubre de 1962, durante la crisis de los misiles en Cuba en la que nos dijo que nuestro mundo podría terminar mañana.

Tantas corrientes de la cultura popular se habían fundido en esto. Nos habían
presentado tantos “pre-estrenos”. Por todas partes en esos decenios, podías verte,
o a tus compatriotas, o al enemigo, “Hiroshimatizados” (como lo llamó Variety en
1947). Incluso cuando Arnold Schwarzenegger no estaba besando a Jamie Lee
Curtis en “True Lies [Mentiras verdaderas]” mientras ocurría una explosión atómica
en algún sitio en los Cayos de Florida o un campo de juego repleto de chicos
usamericanos no era atacado atómicamente en “Terminator 2: Judgment Day”,
incluso si no fue literalmente nuclear , ese sentido apocalíptico de destrucción persistió mientras el tren, el autobús, el dirigible, armado con explosivos, se dirigía hacia nosotros en nuestra inocencia ignorante; mientras el infierno elevado, el aeropuerto, la ciudad, la Casa Blanca volaban por los aires, mientras nos ofrecían
paisajes de una Pompeya de destrucción futurista en lo que después del 11-S sería
conocido como “la patria”.

Algunas veces llegaba del espacio sideral armado con extraños rayos destructores
de ciudades; otras veces monstruos irradiados surgían de lo profundo para pisotear
nuestras ciudades (en la nueva versión de “Godzilla”, nada menos que Nueva York).
Después de que Darth Vader de “La guerra de las galaxias” utilizó su “Estrella de la
muerte” para pulverizar todo un planeta en 1977, planetas eran destruidos con
armas nucleares en los dibujos animados de la televisión del sábado por la mañana.
En nuestras imaginaciones, después de 1945, siempre estuvimos en un Ground
Zero planetario.

Buena racha de ficción distopiana

En el resto del mundo también nuestros programas especiales, nuestras
catástrofes, nuestros pre-estrenos fueron vistos por otros: de Hamburgo a Arabia
Saudí a Afganistán, y así, como escribiera el historiador de Hollywood, Neal Gabler
en el New York Times sólo días después del 11-S. estuvieron preparados para
proporcionarnos aquello con lo que tanto habíamos soñado con la oportunidad
adecuada – asegurando, por ejemplo, que el segundo avión llegara “a un intervalo
decente” después del primero para que las cámaras estuvieran dispuestas y en su
sitio – presentando así un lenguaje visual que hasta pudiera ser comprendido por los espectadores usamericanos.

Pero la trampa es que: Lo que ocurrió, cuando ocurrió, el 11 de septiembre de
2001, no fue lo que pensábamos. No hubo Ground Zero, porque no hubo nada ni
remotamente atómico en los ataques. No fue en nada el Apocalipsis. Con la
excepción de su éxito, se diferenciaba apenas del ataque contra el World Trade
Center de 1993, el que casi derribó una torre con una camioneta Ryder alquilada y
una bomba hecha en casa.

¡Vale!, el camión de 1993 había criado alas y había ganado todo el poder de esos
depósitos de combustible jet transcontinentales casi repletos, pero de otra manera
lo que “cambió todo”, como se diría poco después, fue algo como una buena racha
de ficción distopiana para Al Qaeda: Diecinueve hombre con mucha convicción y
habilidades medianas, armados con armas de excesiva baja tecnología y dos
aviones secuestrados, lograron crear una escena apocalíptica que, en otro contexto,
habría enorgullecido a los maestros de efectos especiales de Industrial Light &
Magic de Lucas – y la reacción del gobierno de Bush – todo lo demás vino después.
La pequeñísima banda de fanáticos que planificó el 11-S tuvo esencialmente mucha
suerte. Si hemos de creer el testimonio, obtenido bajo las técnicas de interrogación
de la CIA, del planificador maestro de Al Qaeda, Khalid Shaikh Mohammed, lo que
ocurrió lo sorprendió hasta a él. (“Según el resumen [de la CIA] dijo que ‘no tenía
la menor idea de que el daño del primer ataque sería tan catastrófico como lo
fue. ’”) Esas dos imponentes torres se derrumbaron en esa vasta, turbulenta nube
parecida a un hongo de humo blanco ante las cámaras como la suprema película de
acción de Hollywood (sus imágenes multiplicadas en su poder traumatizante por
miles de repeticiones durante una duración récord de más de noventa horas
continuas de cobertura televisiva). Y esa imaginería se ajustaba perfectamente a
las expectativas secretas de los usamericanos – exactamente como correspondía a las necesidades tanto de Al Qaeda como del gobierno Bush.

Es indudablemente el motivo por el cual otras partes de la historia de ese momento
desaparecieron de la vista. En el quinto aniversario del 11-S, no habrá, por ejemplo
documentales conmemorativos enfocados en el vuelo 77 de American, que cayó
sobre el Pentágono. Ese ataque destructivo, pero sin presentación apocalíptica, no
satisfizo esas mismas expectativas prefabricadas. Aunque el término “"ground zero
Washington” flotó inicialmente en el éter de los medios, nunca llegó a imponerse.

Del mismo modo, han sido olvidados los insolutos asesinatos-por-correo con ántrax
ocurridos casi al mismo tiempo, que causaron un estremecimiento colectivo de
horror , (Según una búsqueda LexisNexis, 260 historias aparecieron entre el 4 de
octubre y el 4 de diciembre de 2001, en el New York Times y 246 en el Washington
Post con “ántrax” en el titular . Es el equivalente noticioso de un grito agudo de
horror .) Esos sobres, que rebalsaban de polvo altamente refinado de ántrax y
contenían cartas fechadas “11/9/01” con líneas como “Muerte a USA, Muerte a
Israel, Alláh es Grande,” representaron el único uso de un arma de destrucción
masiva en este período; sin embargo fueron lentamente erradicados de nuestra
memoria colectiva (y mediática) una vez que quedó más claro que los
perpetradores eran probablemente asesinos hechos en casa, posiblemente de los
propios laboratorios de armas de la guerra fría de USA que produjeron tantas armas
de destrucción masiva para comenzar . Es una garantía de que los medios no
estarán repletos de artículos conmemorativos de las víctimas del ántrax en octubre
próximo.


La guerra de 36 horas

Perdonen, por lo tanto, que use un instante para otro tema lúgubre. Siempre me ha
gustado la ‘historia de ¿qué habría pasado si?’ y, cuando era más joven, la ciencia
ficción. Recientemente decidí hacer retroceder mi máquina del tiempo al 11 de
septiembre de 2001; o, para ser más exacto, tomar el metro IRT en varias tardes
sobrecalentadas de julio a una de las glorias culturales de mi ciudad, la Biblioteca
Pública de Nueva York, un edificio que – en el reino en el que se funden la ciencia
ficción y la ‘historia de ¿qué habría pasado si?’ – sufrió su propio “daño”
monstruoso, su propio 11-S, sólo meses después del bombardeo atómico de
Hiroshima.

En noviembre de 1945, la revista Life publicó “La guerra de 36 horas:” una ‘historia
de ¿qué habría pasado si?’ sobrecalentada en la que un enemigo anónimo en
“África ecuatorial” lanza un ataque con misiles atómicos por sorpresa contra USA,
con el resultado de 10 millones de muertos. Una ilustración dramática que
acompañaba al artículo mostró a los dos leones cacarañados de piedra todavía en
pie, protegiendo una escena de ground zero de destrucción casi total, mientras
técnicos altamente protegidos estudiaban “los escombros de la ciudad destruida
buscando radioactividad.”

Pasé ante esos leones majestuosos, todavía en pie (igual que la biblioteca) en
2006. Entré a la sala de microfichas y comencé a leer ediciones del New York Times
así como de otros periódicos a partir del 12 de septiembre de 2001. Me vi
sumergido una vez más en un Apocalipsis infernal. Palabras y frases vívidas del
Times desde ese primer día: “puertas del invierno,” “lo impensable,” “mundo de
pesadillas de Hieronymus Bosch," “tormenta infernal de cenizas, vidrio, humo, y
víctimas saltando,” “infierno clamoroso,” “una caparazón de cenizas de lo que había
sido, casi una Pompeya.” Pero una de las palabras más comunes durante esos días en el Times y en otros sitios fue “vulnerable” (o como lo dijo un artículo del Times,
“ningún sitio era seguro”). La primera plana del Chicago Tribune reflejó ese
ambiente en un titular: “Sentimiento de invencibilidad repentinamente destruido,” y
una sentencia principal: “El martes. USA la invencible se convirtió en USA la
vulnerable.” Habíamos enfrentado a “los kamikazes del Siglo XXI” – una frase a la
Pearl Harbor que atraería atención – y habíamos perdido.

Se me ocurrió, mientras hacía correr esas microfichas granulientas; mientras
pasaba la foto de un hombre, en el aire, cayendo con la cabeza primero desde una
torre del World Trade Center; mientras leía la siguiente observación de un
superviviente de Pearl Harbor entrevistado por el Tribune: “Las cosas nunca
volverán a ser lo mismo en este país”, mientras hacía correr sección tras sección,
día por día, hasta nuestro presente inconfundiblemente cambiado; mientras leía
todas esas palabras que borbotaban como una tormenta lingüística alrededor de las
fotos de esas execrables nubes blancas; mientras consideraba todos los artículos de
opinión y las columnas repletas de todas esas opiniones instantáneas que fluyeron
a las páginas de nuestros periódicos antes de que haya habido siquiera el tiempo
necesario para pensar; mientras veía, enterrada en sus páginas, una pila de
palabras y frases – “ataque anticipado,” “un nuevo Departamento de Prevención [en
el Pentágono]”, “defensas de la patria,” “agencia de seguridad de la patria” – que ya
se asomaban en nuestro mundo, preparándose para que la gente las digiriera.

Entre todas ellas, la palabra que apareció más rápido, agarrada a ese “nuevo Día de
la Infamia,” y con el efecto más letal, era “guerra.” El senador John McCain, entre
muchos otros, calificó de inmediato los ataques de “un acto de guerra,” igual que el
senador republicano Richard Shelby que insistió en que “esto es guerra total,” igual
que el columnista del Washington Post, Charles Krauthammer , que inició su primer
editorial ese primer día: “Esto no es un crimen. Es guerra.” Y rápidamente se
encontraron junto a un torbellino de potenciales belicistas: demócratas así como
republicanos, liberales así como conservadores, incluso si todavía desconocían el
enemigo.

En la noche del 11 de septiembre, el propio presidente, dirigiéndose a la nación, ya
habló de ganar “la guerra contra el terrorismo.” El segundo día, utilizo la frase
“actos de guerra”, el tercer día: “la primera guerra del Siglo XXI” (mientras el
Times informaba de un “toque de tambor para la guerra” en la televisión); al llegar
el fin de semana, “la larga guerra”; y a la semana siguiente, en un discurso ante
una sesión conjunta del Congreso, mientras anunciaba la creación de una Oficina de
Seguridad de la Patria a nivel de gabinete, esgrimió doce veces “la guerra”.
(“Nuestra guerra contra el terror comienza con Al Qaeda, pero no termina ahí.”)


¿Qué habría pasado si?

Y vino mi pensamiento de ¿qué habría pasado si? ¿Qué habría pasado si los dos aviones secuestrados, el vuelo de American 11 y de United 275, hubieran caído
sobre esas torres norte y sur a las 8:46 y a las 9:03, matando a todos a bordo,
causando amplios daños y cantidades importantes de muertos, pero si ninguna
torre hubiera caído? ¿Qué habría pasado si, no se hubieran producido, como lo
llamó un columnista del Tribune, “escenas de Apocalipsis” fotogénicas? ¿Qué habría
pasado si, a pesar de dos enormes agujeros y del humo y las llamas que salían de
las torres, la imaginería hubiese sido más parecida a la de 1993? ¿Qué habría
pasado si no hubiera habido una gigantesca nube de destrucción capaz de recordar
la visión del “día después,” ninguna imagen de torres cayendo, dignas de
“Independence Day”?Con seguridad habríamos visto titulares resplandecientes, pero ¿habrían tenido en común las palabras “guerra” o “infamia”, como si nos hubiese atacado otro Estado? ¿Habría pasado la última superpotencia de ser “invencible” a ser “vulnerable” en la fracción de un segundo? ¿Habrían escrito nuestros periódicos instantáneamente editoriales sobre “antes” y “después”, o insistido en que este momento era el “test” supremo de la presidencia de George W. Bush, lánguida hasta entonces? ¿Habríamos considerado instantáneamente lo que el director de la CIA, George Tenet, pronto calificaría de “cadenas” impuestas a nuestras agencias de inteligencia y militares? ¿Habríamos estado reconsiderando, como sugirió el senador demócrata de Florida, Bob Graham, ese primer día, que se rescindiera la prohibición del Congreso de asesinar a funcionarios y jefes de Estado extranjeros? ¿Habría tratado un periodista del Washington Post, horas después, de identificar el tipo de “guerra” en la que nos encontrábamos? (La etiquetó provisionalmente “la Guerra Gris.”) ¿Nos habría sumergido el columnista del New York Times, Tom Friedman, al tercer día, en la “III Guerra Mundial”? ¿Habría el Times colocado el 14 de septiembre, con titulares y citas en primera plana, al Subsecretario de Defensa Paul Wolfowitz, insistiendo en que “no es cosa simplemente de capturar a personas y
responsabilizarlas, sino de eliminar los santuarios, eliminar los sistemas de apoyo,
terminar con Estados que patrocinan el terrorismo?” (Los editorialistas del Times
ciertamente notaron la ominosa “s” en “Estados” y escribieron el día después: “pero
confiamos en que [Wolfowitz] no está pensando en invadir Iraq, Irán, Siria y Sudán,
así como Afganistán.”)

¿Habrían combinado con semejante rapidez los medios la “guerra” entre Estados y
los “actos de terror” como una “guerra contra el terror” y habría llegado esa frase,
en un poco más de una semana, a un importante discurso presidencial? ¿Podría Los
Angeles Daily News haber producido la siguiente serie de cuatro días de delirantes
titulares, que incluso fue más lejos que el presidente en su impacto:
¡Terror/Horror!/ “Es guerra”/Guerra contra el terror?

¿Si todo no hubiera parecido tan familiar , no nos habríamos dado cuenta de lo que
fue realmente nuevo en los ataques del 11 de septiembre? ¿No se habría intrigado
más gente cuando, según Ron Suskind en su nuevo libro “The One Percent
Doctrine,” un periodista preguntó al secretario de prensa de la Casa Blanca, Ari
Fleischer: “¿Seguramente uno no declara una guerra contra un individuo? ¿No
habría respingado el Congreso al aprobar , tres días después, una resolución de
duración casi totalmente indefinida dando al presidente el derecho de utilizar la
fuerza no contra una nación (Afganistán) sino contra “naciones,” en plural y no
identificadas?

¿Y cómo habrían funcionado los planes nucleares del gobierno Bush, inspirados por
el miedo, si esos edificios no se hubieran derrumbado? ¿Habrían tenido el mismo
impacto el supuesto programa nuclear y los arsenales de armas de destrucción de
Sadam? ¿Habrían penetrado tan profundamente los interminables vínculos del
dictador iraquí, Al Qaeda y el 11-S hasta conducir a que, en 2006, la mitad de
todos los usamericanos, según un sondeo de Harris Poll, sigue creyendo que Sadam
tenía armas de destrucción masiva cuando comenzó la invasión de USA, y un 85%
de los soldados usamericanos estacionados en Iraq, según un sondeo Zogby, creía
que la misión de USA era sobre todo “tomar represalias por el papel de Sadam en
los ataques del 11-S?

Sin esa imaginería apocalíptica del 11-S, ¿habrían dominando tanto la conciencia
usamericana esas nubes iraquíes de fantasía en forma de hongo imaginadas por
funcionarios gubernamentales, que se elevaban sobre ciudades usamericanas o
esos vehículos aéreos teledirigidos iraquíes capaces de rociar nuestra Costa Este
con armas químicas o biológicas, o la supuesta busca de yellowcake africano de Sadam (o incluso , hoy en día, la “bomba” iraní que no existirá, tal vez, durante
otro decenio, si jamás llega a existir)?

¿Estarían ya Osama ben Laden y Ayman al-Zawahiri en celdas en la cárcel o ante
un tribunal? ¿Habrían sucedido tantas cosas de otra manera?


La oportunidad de su vida

¿Y si los ataques del 11 de septiembre de 2001, no hubieran sido vistos como un
nuevo Pearl Harbor? Sólo tres meses antes, después de todo, estrenaron “Pearl
Harbor” de Disney (la versión “esterilizada,” como la llamó el columnista del Times,
Frank Rich), un filme gigante hecho con amplia ayuda del Pentágono, que
desilusionó en los multicines. Como un acontecimiento, pareció irrelevante para el
público usamericano hasta el 11-S, cuando la antigua historia – y la antigua
retribución que la acompañó – borraron del cerebro usamericano la historia real de
las últimas décadas, incluyendo nuestra masiva guerra antisoviética encubierta en
Afganistán, de la que emergió Osama ben Laden.

Es la mayor ironía: Desde esos días triunfales de 1945, los usamericanos siempre
habían sospechado en secreto que no eran “invencibles” sino excesivamente
vulnerables, algo que sólo fue reforzado por la cultura pop y los temores más
profundos de la era de la guerra fría. La confirmación de ese hecho llegó con tanta
urgencia el 11 de septiembre sobre todo porque ya era una verdad instintiva. Los
cazadores de ambulancias del gobierno Bush, que vieron una tal oportunidad en los
ataques, fueron tal vez los últimos usamericanos que no habían absorbido esa
realidad. A medida que se realizaba el guión del Nuevo Día de la Infamia, la escala
horrible pero real del daño infligido en Nueva York y Washington (y a la economía
de USA) se perdió esencialmente en la distancia. El ataque había sido relativamente
pequeño, limitado en sus medios y masivo sólo por su atrevimiento y suerte –
favorecido porque el gobierno no esperaba algo como ese ataque, a pesar del
informe dado por la CIA a Bush durante un despreocupado día de agosto en
Crawford ("Ben Laden decidido a atacar en USA”) y tantas otras pistas.

Recién la semana antes del 11-S la administración Bush había estado de capa
caída, con un presidente “distanciado,” titubeante, criticado por miembros
preocupados de su propio partido por tomar vacaciones demasiado largas en su
rancho en Texas, mientras la nación iba a la deriva. Además, había sólo un grupo
antes del 11 de septiembre con un guión de “un nuevo Pearl Harbor” en sus
mentes. Importantes personajes del gobierno, incluyendo al vicepresidente Dick
Cheney, al Secretario de Defensa, Donald Rumsfeld y al Subsecretario de Defensa
Wolfowitz, habían querido aumentar durante años el poder del presidente y del
Pentágono, disminuir el poder del Congreso (sobre todo cualesquiera restricciones
parlamentarias de la presidencia resultantes de la era de Vietnam/Watergate) y
completar el derrocamiento de Sadam Husein (“cambio de régimen”), abortado por
el primer gobierno Bush en 1991.

También sabemos que algunos de esos planes fueron considerados en los años
noventa y que los que los tenían y los impulsaban, en particular en el Proyecto por
un Nuevo Siglo Usamericano, en realidad escribieron en una propuesta intitulada
“Reconstruyendo las Defensas de USA” que “el proceso de transformación [del
Pentágono], incluso si conlleva un cambio revolucionario, será probablemente
prolongado, a falta de algún evento catastrófico y catalizador – como un nuevo
Pearl Harbor .”También sabemos que horas después de los ataques del 11-S, gran parte de la misma gente ya trabajaba en la guerra de sus sueños. Cinco horas después del
ataque contra el Pentágono, Rumsfeld instó a sus asesores para que presentaran
planes para atacar Iraq. (Notas de un asistente transcriben como sigue sus deseos:
“Rápido, la mejor información. Juzguen si basta con atacar a S.H. [Sadam Husein]
simultáneamente. No sólo UBL [Osama ben Laden]... Sean sólidos. Métanlo todo.
Las cosas relacionadas y las que no lo están.”)

Sabemos que al llegar el día 12, el propio presidente había agarrado a su máximo
consejero sobre contraterrorismo en el Consejo Nacional de Seguridad, Richard
Clarke, y a parte de su personal en una sala de conferencias cercana al “Situation
Room” de la Casa Blanca y exigió conexiones. (“’Miren bajo cada roca y muestren la
diligencia debida. ’ Fue un mensaje muy intimidante que decía: ‘Iraq. Denme un
memorando sobre Iraq y el 11-S. ’”) Sabemos que al llegar noviembre, los máximos
funcionarios del gobierno ya estaban involucrados profundamente en la planificación
operacional de una invasión de Iraq.

Y no estaban solos. Dentro del nexo Pearl Harbor/ataque nuclear que emergió casi
instantáneamente de las ruinas del World Trade Center , otros trabajaban
febrilmente. Sólo ocho días después de los ataques, por ejemplo, la compleja Ley
Patriota de 342 páginas fue enviada apresuradamente al Congreso por el Ministro
de Justicia John Ashcroft, aprobada por un Senado atemorizado a altas horas de la
noche del 11 de octubre, sin haber sido leída por lo menos por algunos de nuestros
representantes, y firmada como ley el 26 de octubre. Como indicó su aparición
instantánea, estaba compuesta de una serie de caballos de batalla derechistas ya
existentes, provisiones y ampliaciones de los poderes de mantenimiento del orden
rápidamente redactadas, tomadas de una “lista de deseos” del FBI (anteriormente
rechazada por el Congreso). Todo esto fue compaginado apresuradamente por
gente que, como los hombres del presidente respecto a Iraq, vieron su principal
oportunidad cuando se derrumbaron esos edificios. Como tal, representa mucho de
los que ocurrió “como reacción” al 11-S.

¿Pero qué habría pasado si no hubiéramos estado esperando tanto tiempo una
guerra propia de treinta y seis horas en la nación más victoriosa del planeta, su
única “híperpotencia”, su nueva Roma? ¿Qué habría pasado si esos marcos pre-
existentes no hubiesen sido tan bien preparados para que emergieran sin retraso?
¿Qué habría pasado si nosotros (y también nuestros enemigos) no hubiéramos ido
al cine todos esos años?


Planeta hecho en las películas

Entre otras cosas, nos hemos quedado con un monumento conmemorativo espurio
de “mil millones de dólares” para los ataques del 11-S (recalibrado recientemente a
500 millones de dólares) planificado para Ground Zero en Nueva York, que
comporta toda clase de excesos de costes asociados en otros casos con la
ocupación de Iraq. En sus ambiciones, lo que conmemorará en realidad es el
ímpetu exagerado, de cruzada, del gobierno Bush que siguió a los ataques. Es
demasiado tarde ahora – y nadie me ha consultado en todo caso – pero sé lo que
habría sido mi monumento conmemorativo.

Unos pocos días después del 11-, mi hija y yo hicimos un viaje al centro, lo más
cerca posible de "Ground Zero". Mientras el aire seguía escoriando nuestras
gargantas, caminamos de manzana en manzana, mirando por las calles para echar
vistazos a la inmensidad misma de la destrucción. Y, por cierto, de un modo que
ninguna pequeña pantalla puede comunicar , tenía un aire apocalíptico,
especialmente esos inmensos fragmentos de edificios caídos que se elevaban como
– recuerden, soy un usamericano típico formado por el cine y esa semana tenía filmes en mi cerebro – la imagen de la Estatua de la Libertad destruida que termina
de manera horripilante la primera cinta de “Planeta de los Monos”, ese monumento
cinematográfico a la locura nuclear de la humanidad. Si lo hubieran dejado como
estaba, habría sido un monumento aleccionador para todos los tiempos, no sólo
respecto a la matanza que fue el 11-S sino para lo que habíamos esperado durante
tanto tiempo – y que, lamentablemente, seguimos esperando; lo que en el mundo
que ha producido George Bush, se ha hecho cada vez más, en vez de menos,
probable. E imaginen lo que sería entonces nuestra reacción.

¿Más seguros? No sean ridículos.